El viejo puente sobre el río Arno
Todos los turistas en Florencia cruzan este maravilloso puente
sobre el tranquilo río Arno.
El Ponte Vecchio o puente
viejo es el protagonista del 90% de las
postales de Florencia y es considerado el
puente más bonito de Italia con sus
características balconadas de colores.
Erigido sobre el río Arno fue salvado
de la destrucción por el mismísimo
Hitler que en la retirada de las tropas
alemanas de la ciudad ordenó que
se derribaran todos los puentes menos este.
Es el más destacado y antiguo de
los seis puentes de la ciudad.
El puente viejo florentino
es hoy un centro turístico de primer
nivel de la ciudad y alberga algunas de
las joyerías más antiguas.
Los romanos fueron los
primeros que realizaron un puente en este
punto por ser el tramo más estrecho
del río. Desde entonces, diversos
puentes fueron construidos y destruidos
producto de fuertes crecidas del río.
No fue hasta 1345 de la mano de Taddeo Gaddi
que se crearon las bases del puente actual
con tres ojos. En 1565 Giorgio Vasari construyó
un pasillo sobre el puente, conocido como
corredor vasariano con el objeto de comunicar
el Palazzo Vecchio con el Palazzo Pitti,
pasando por la Galleria degli Uffizi.
Este corredor o pasillo motivó que
se eliminaran las antiguas tiendas de pescado
y carne que ocupaban el puente. Ferdinando
I, en1593, harto de los malos olores decidió
habilitar el puente para orfebres y joyeros,
eliminando del lugar los comercios de alimentación.
En 1939, con motivo de
la visita de Hitler y de Mussolini se abrieron
en el corredor tres grandes ventanas panorámicas
en la zona central del puente, desde donde
se disfruta de un magnífico panorama
sobre la ciudad y las colinas. Estupendo,
a la derecha, es el conjunto compuesto por
la basílica de S. Miniato al Monte
y por Fuerte de Belvedere.
Como curiosidad ha existido
desde hace años la tradición
entre los enamorados de atar un candado
en algún punto del puente. Tras esto
se debe tirar la llave al río como
símbolo de unión eterna.
Esta práctica ha llegado a ser prohibida
por el ayuntamiento ante la amenaza para
la integridad del monumento que suponían
los miles de candados que se colocaban en
todas partes.