No seas un turista más en Roma.
Es cierto que no se pueden evitar las grandes atracciones
que ofrece la ciudad eterna, pero junto a ellas existen rincones
maravillosos que sólo unos pocos conocen. Incluso los
grandes monumentos pueden ofrecer sensaciones diferentes si
se saben visitar en el momento justo.
No te los pierdas.
• Nos situamos en Campo dei Fiori y cogemos una de las calles que salen de
ella, Via del Pellegrino.
A los pocos metros en el lado izquierdo
se abre un pequeño callejón;
dentro descubrirás el sitio de tus
sueños para vivir, un vecindario
pequeño con unas casas preciosas
y un pintoresco patio.
• Si vas a Monte Aventino,
busca una gran puerta que cierra un parquecito
lleno de naranjos, hay una gran cerradura,
mira por ella… descubrirás como se
ve San Pedro y una fila de árboles
en dirección a la cúpula.
Tenemos más historias sobre puertas
de leyenda en Roma aquí.
• Llegarás a la Fontana di
Trevi y habrá muchísima
gente, no la podrás ver bien…. Intenta
volver a las 2 de la madrugada;
a esta hora sigue iluminada y con suerte
está prácticamente sola, el
sonido del agua y la soledad de la noche
te ayudarán a descubrir la grandeza
del sitio y de la fuente. No se nos ocurre
momento mejor para pedirle matrimonio a
tu pareja.
• La gran masa de turistas estará
pendiente del Panteón (que lo merece) pero tu sigues tu camino
(sabes que puedes hacer lo mismo que con
la Fontana, ir de noche) y vas a la placita
de detrás justo delante
de la iglesia de Santa Maria Sopra Minerva
donde esta el curioso elefante de
Bernini que es pequeño,
modesto pero muy singular. Ahora entras
en la iglesia y al fondo hay un Cristo de
Miguel Angel muy desconocido, pero precioso.
• Todo el mundo sube al Pinccio que es el
mirador que está sobre de la Plaza
del Pueblo (Piazza del Popolo) pero tu te
buscas el mini bus eléctrico 116
que te dejará en el Giannícolo,
un mirador mucho mejor desde el que se ve
toda Roma.
• Un paseo por Villa Borguese es siempre muy recomendable si quieres olvidarte
del ruido. No te pierdas las maravillosas
fuentes esparcidas por el parque.
• Justo al lado izquierdo de la Plaza Venecia
está el Guetto,
barrio judío de Roma, es precioso
y no demasiado turístico, un paseo
por sus calles muy recomendable. Busca una
plaza con una fuente, la fuente de las tortugas.
• Si entras en el Museo Capitolino hazlo cerca del atardecer, porque desde
el edificio central del museo hay un balcón
a los foros imperiales y al atardecer se
iluminan, una gran vista.
• El Vaticano ofrece visitas guiadas a las necrópolis subterraneas de
la ciudad, que se empezaron a excavar
recientemente. Es una atracción muy
desconocida que sin embargo suele ser uno
de los momentos inolvidables de la visita
a Roma para los que tienen la suerte de
conocerla. Tiene una sistema de reserva
peculiar que puedes conocer aquí.
Por cierto, su nombre oficial es el Scavi
Tour.