Una cita obligada si te gusta el arte
La soberbia iglesia de San Luis de los Franceses alberga una de las obras más revolucionarias de la pintura mundial: La Vocación de Sa Mateo de Caravaggio.
NO te la puedes perder.
“…y de pronto me pareciò de ver figuras en el medio de las tinieblas”
Asì escribe un anonimo viajero francès en la segunda mitad del siglo XVII comentando a un amigo la visión que tubo al entrar en una capilla de la iglesia de San Luis de los Franceses en Roma.
Se referia en realidad a los personajes que el artista barroco Michelangelo Merisi, apodado Caravaggio (por el nombre de la ciudad lombarda a unos kilometros de Bergamo donde nació en el 1571), habia puesto en tres revolucionarios lienzos pintados entre el 1599-1600 y colocados en las tres paredes de la capilla de propiedad del cardenal Mateo Contarelli. El protagonista del pequeño ciclo era por supuesto San Mateo rapresentado mientras escribe su evangelio insipirado por el angel divino, mientras oye la voz del Cristo en la Vocaciòn y mientras sufre el tremendo martirio en Etiopia cuando estaba celebrando la misa en el altar.
En estos lienzos se cumple la revoluciòn del Caravaggio. El manierismo ya pertence al pasado. El arte academico que ponia el elemento ideal como prioritario, ahora deja su espacio a la nueva pintura donde se proclama la primacia de la naturaleza y, sobre todo de la verdad. Una verdad que es directa y que utiliza elementos y personajes reales para ser reconocible y clara a los demàs o sea al pueblo.
Caravaggio abandona las antiguas tecnicas: pinta directamente sobre la tela, sin hacer bocetos preparatorios como hacian y como habian hecho genaraciones de artistas y, a veces, para hacer los ultimos retoques, en lugar del pincel, usa los dedos. El suyo es uno estilo al mismo tiempo teatral, con pocas luces directas que iluminan la escena y los “actores” y, dramatico ya que èl elige en cada tema rapresentato el instante màs tragico y patético.
En los tres lienzos de San Luis de los Franceses el protagonista de las historias, San Mateo, es en realidad el retrato de un hombre real que durante la primera mitad del siglo XVII vivia en Roma, en la zona que hoy corresponde màs o menos con la via del Corso, y que, en los ultimos años de su vida, fue utilizado como “modelo” por el mismo Caravaggio. Ya esto es un elemento importante y nuevo: reclutar hombres y tambièn mujeres, que por la mayoria son siempre de bajo nivel social y de “ocupaciòn” muy discutible, para pintar escenas sagradas.
1- San Mateo, el cobrador de tributos, en la escena de la Vocaciòn escucha las palabras de Jesùs y al mismo tiempo un rayo de luz divina entra en la pequeña habitación: es una luz especial, una luz que en casi todas las obras de Caravaggio significa y se identifica con la gracia de Dios, es una luz que permite a los hombre de conocer la “luz” de la verdad y de la salvaciòn.
2- En la escena siguiente - San Mateo y el angel - el Merisi pone el “actor” en el vacio de una habitaciòn (por cierto el estudio del artista) mientras escribe con sus manos y uñas sucias, otro elemento tipico del “realismo” caravaggesco, las primera lineas de su evangelio.
3 - En la ultima – el Martirio – el artista utiliza casi todos sus conocimientos tecnicos y sus mejores “modelos de calles” para realizar algo que, al aparecer en la capilla en el año 1600, por la gran emociòn que trasmitia y que nos trasmite hoy en dia, se transformò en una de las obras màs famosas de la ciudad. Al tremendo evento asisiten varios personajes, cada uno rapresentado con una actitud y postura particular, mientras al fondo un hombre con el rostro atormentado y asustado se huye: es el mismo Caravaggio!
Admirando estos cuadros como no podemos estar totalmente de acuerdo con lo que dijo en el siglo pasado uno de los màs importante historiador del arte italiano, Roberto Longhi:
“Sin él, no habria habido un Ribera, un Velazquez, un Vermeer, un la Tour ni un Rembrandt. Y Delacroix, Courbet y Manet habrian pintado de otra manera”
En la iglesia de San Luis de los Franceses hay tambièn otras obras de arte muy importantes: el ciclo de frescos con las Historias de Santa Cecilia realizado por el Domenichino entre el 1616-1617, una copia de una obra de Rafael de mano de Guido Reni y dos frescos de los artistas manieristas Jacopino del Conte y Pellegrino Tibaldi.
Artículo del guía
oficial de Roma Mauro
Cannella
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- San Luis de los Franceses es una enorme iglesia en pleno centro de Roma, junto a la Plaza Navona. Tiene gran interés arquitectónico pero sin duda sus máximos tesoros son los cuadros de Caravaggio expuestos en la capilla final del lateral izquierdo, según se entra.
Lo verás rápido por el grupo de turistas. La luz que ilumina la capilla se apaga periódicamente y es necesario echar una moneda para poder disfrutar de unos minutos de luz.
Dirección: Piazza S.Luigi de' Francesi 20
Para llegar: Parada de Corso Rinascimento del autobus 492 desde Termini.
Horario normal de apertura: 10 a 12.30 y de 14.30 a las 19 horas.