Una cita obligada si te gusta el arte
La pequeña y sencilla iglesia de San Pedro in Vincoli, en
la zona del Coliseo, conserva una de las grandes obras
de arte de la humanidad, el Moisés de Miguel Angel.
No te la pierdas.
La Basilica de San Pedro ad vincula en
Roma, es universalmente conocida como la “Iglesia
del Moisés de Miguel Angel”.
En
efecto a pesar de las muchas obras de arte
importantes que se conservan en su interior,
es en el fondo de la nave
derecha donde casi toda la mayoria de los
turistas se dirigen para ver y admirar
de cerca una de las
mejores creaciones de marmol que realizó el genio toscano
en la primera mitad del siglo XVI.
El origen
paleocristiano de la iglesia – siglo
IV/V – es actualmente reconocible
solo en la planta muy sencilla de tres
naves, divididas por 20 fantasticas columnas
romanas con fustes acanalados y capiteles
doricos, y por la presencia de tres absides. En
el curso de los siglos distintas restauraciones
y recostrucciones han modificado su aspecto
tanto que, por ejemplo, se taparon las
ventanas circulares de la nave central
y de la fachada, se añadiò un
portico (s. XV), se cubriò el transepto
y las naves menores con bodedas de crucerias
(s.XV) y se rehizo el antiguo techo de
la nave central con otro que tiene una
bodeva de cañon con un fresco de
Giovanni Battista Parodi (s. XVIII).
En
las antiguas descipciones literarias de
Roma la basilica era conocida también
con el nombre de “Basilica Eudossiana” a
causa de la importante donación que hizo
la emperatriz Eudoxia, esposa del emperador
de occidente Valentiniano III (425-455)
hijo de la celebre Galla Placidia, al papa
Leon (440-461) y a toda la comunidad cristiana
de Roma, de las preciosas reliquias de las cadenas con las
que ataron a San Pedro durante su prisonia en Jerusalén.
La leyenda dice que cuando el mismo papa
Leon Magno acercò estas cadenas
con las otras de su propiedad y que la
tradiciòn
reconocia con las que fueron utilizadas
durante el encarcelamiento del Apostol
en la Carcel Mamertina (en el area del
Foro Romano), estas se unieron milagrosamente!
Eudoxia financiò pues la recostrucciòn
de la basilica (a. 442) y fue tomada la
decisiòn de guardar las cadenas
en un reliquiario puesto bajo el altar
en un nivel inferior respecto al pavimento
o sea en la confesiòn.
En el 1876
el artista Virginio Vespignani realizò el baldaquino actualmente visible sobre el
altar y el urna de bronce dorado con las
cadenas.
Entre las obras de
arte que es
posible admirar en el interior de la Basilica
de San Pedro in Vincoli , hay
que mencionar varios cuadros
del siglo XVII del Guercino, del
Domenichino, de Pier Francesco Mola; frescos
del siglo XVI de Jacopo Coppi
(artista manierista), monumentos funebres
del siglo XV, un importante mosaico medieval del
siglo VII, un sarcofago
paleocristiano y, en el subsuelo, restos
de una antigua domus romana del
siglo III.
El Moises de Miguel Angel
Claro es que la obra màs
famosa queda siempre el momumento que Miguel
Angel dedicò a la memoria del “papa
guerrero” Julio II (1503-1513) y
que por lo mucho que tardò en realizarlo
fue llamado “la tragedia de la sepoltura”.
En efecto desde cuando el papa Julio II,
en el 1505, le hablò del projecto
y hasta cuando Miguel Angel lo terminò en
el 1545, pasaron precisamente 40 años!
Varios fueron los acontecimientos que
se sucedieron en la vida de los dos protagonistas,
y tantos fueron que se llegò al
punto de modificar por cuatro veces
la originaria idea de crear un majuestuoso
mausoleo con màs de 40 estatuas,
hasta realizar un “sencillo” monumento
a la pared de solo siete estatuas.
De estas,
solo el maravilloso
Moisés pertenece
al projecto intermedio del 1514-1516 dado
que las otras (Lia, Raquel, la Sibila,
el Profeta, la Virgen con el niño
y Julio II) son del 1542-1545.
En el año
2003 al termino de una larga e importante
obra de restauraciòn, se inaugurò el “nuevo” monumento
a Julio II, un monumento que gracias a
las investigaciones de Antonio Forcellino
(que fue también el responsable
del restauro) ahora se puede “leer
y entender” completamente segùn
el significado que le habia dado el artista
hace siglos y con la justa atribuciòn.
La novedad increible, por la que se tendrà que
reiscribir todos los libros de historia
del arte italiano, es que Miguel Angel
no realizò solo las tres esculturas
que hoy aparecen al primer nivel (Lia,
Raquel y por supuesto el Moisès),
sino también la del mismo papa yacente
Julio II.
Solo un artista genial como él
podia concebir de realizar la estatua de
un pontifice en una postura asì original,
con los ojos cerrados, con abitos sencillos
y , sobre todo, con las manos bien esconditas
bajo el pecho. Es el simbolo claro y fuerte
que todo lo que el papa Julio II habia
hecho durante su vida terrena, ahora, en
el “màs allà”,
no vale nada. Aquellas mismas manos que
en varias ocasiones habian apretado las
armas, ahora por la verguenza estàn
bien ocultadas y aquellos abitos de lujo
que èl amaba ponerse en las ceremonias
màs importantes, ahora se han reducido
a ser un solo simple abito que usaban los
papas de los primeros siglos de la era
cristiana.
Artículo del guía
oficial de Roma Mauro
Cannella
CONSEJOS DE HOTELESDEROMA.ES
- Esta Iglesia se encuentra muy cerca del Coliseo.
Una vez visites el foro y el propio Coliseo
puedes culminar la excursión en esta iglesia,
que verdaderamente merece la pena. Eso
sí, tienes que ajustar bien los horarios
ya que la iglesia no está abierta todo
el día. Abre de 8 a 12.30 y de las 15 a
las 18. (Confirmar horarios). Está en la
plaza de San Pietro in Vincoli y la entrada
es gratuita.
- Sin duda lo más interesante
de la iglesia es el Moisés. Representa
al Moisés bíblico en el momento de descender
de las montañas con las tablas de la ley y descubrir que su pueblo, en su ausencia,
ha comenzado a adorar a un dios pagano.
Miguel Angel quería representar la ira
contenida del patriarca ante esa escena.